Ruta cultural en bañador por las islas Baleares

De la galería Hauser & Wirth que ocupa todo un islote en Menorca a la ‘performance’ de Marina Abramovic en el Atlàntida Film Fest, grandes planes de ocio para este verano en Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera

Escultura de una iglesia del revés en Es Baluard Museu d’Art de Palma.

Supongamos que es usted uno de esos viajeros que espera de sus vacaciones algo más que un bronceado, que ha tenido el buen gusto de escoger las Baleares como destino y que, tras darse un chapuzón mañanero, decide buscar un plan interesante alejado del bullicio. Si es su caso, nos atrevemos a sugerirle algunas pistas para que los recuerdos de su viaje a las islas pervivan más que un amor de verano.

Edificio Moneo, sede de la Fundación Pilar y Joan Miró Mallorca.

Mallorca

Tres exposiciones, un tour por el patrimonio cultural, un festival de cine y algunas pistas gastronómicas pueden inspirarle si su destino es Mallorca. Comencemos por la Fundación Miró, que este verano ha exprimido sus fondos en una muestra que va más allá de los tradicionales y coloristas lienzos del pintor. Porque Miró también se expresó sobre cartón, papel de lija, arpillera o aluminio. Miró, más allá del lienzo puede verse hasta el 1 de septiembre. Cerca de allí, en el Museo de Arte Contemporáneo de Mallorca, Es Baluard se acaba de inaugurar mara de combustión, muestra conjunta del artista Albert Pinya (Palma, 1985) y el ceramista Català Roig (Palma, 1973), fruto de dos años de colaboración. Juntos han creado una colección de 16 cerámicas en forma de totems estampados con dibujos pop (hasta el 9 de octubre). Otra opción: la visita a La Bibi Gallery, un antiguo depósito en el campo que en septiembre inaugurará la exposición conjunta de Tommi Grönlund (1967) y Petteri Nisunen (1962), dos arquitectos convertidos en artistas que trabajan juntos desde 1993 en una curiosa hibridación de tecnología, luz y sonido.

Interior de la Fundación Pilar y Joan Miró Mallorca.

Como también hay que alimentar el cuerpo, no solo el alma, después de tres exposiciones, habrá que ir pensando en comer. Un buen pescado, una caldereta o un arroz marinero: cualquier opción es apetecible en una cocina como la mallorquina, que preserva sus raíces árabes y el aprecio por lo local. Las opciones son infinitas, pero haga caso al gurú gastronómico Mikel Iturriaga, El Comidista, que recomienda Ca Na To Neta como un restaurante en el que se “quedaría a vivir”. No extraña al repasar su carta, repleta de platos típicamente baleares como los calamarcets bruts con trempó y con un menú degustación premiado con un Sol de la Guía Repsol. Otra recomendación: Gastroteca Mauricio, ubicado en el primer piso del Mercado del Olivar, el mercado central de abastos más importante de la Isla. Cualquier producto que haya pasado por su horno de brasa de carbón sabe a gloria.

Un pequeño viaje de algo menos de una hora desde la capital le situará en Andratx. Allí, en pleno debate sobre la prohibición del tabaco en la playa, el Centro Contemporáneo de Andratx exhibe hasta el 8 de agosto Zevs. The last cowboy is dead (Zevs. El último cowboy ha muerto). El artista callejero Zevs ideó la muestra tras disparar con una pistola de pintura contra uno de los carteles anunciadores del cowboy de Marlboro. Curiosamente, el ataque se volvió a favor del artista, al que Leo Burnett, agencia que creó el mítico vaquero, contrató para diseñar un nuevo paquete de cigarrillos de la marca. El centro de Andratx rinde ahora homenaje al cowboy en una sala que recrea un tanatorio, al que puede accederse in situ o a través de un código QR. Si la idea le parece algo lúgubre, piense que cinco de los modelos que interpretaron al viril vaquero fallecieron de cáncer de pulmón.

Arcos y pináculos de las terrazas de la catedral de Palma.

De vuelta a Palma y antes de que caiga el sol, una buena idea puede ser unirse a Terrasses al capvespre, una visita guiada por la Catedral que permite subir a su parte más elevada a través de sus pináculos y disfrutar de unas vistas únicas de la ciudad y su bahía. El aforo es limitado, por lo que conviene reservar plaza.

Por la noche, en busca de un plan cultural a la fresca, repase la cartelera del Atlàntida Mallorca Film Fest, la duodécima edición del festival de cine que se organiza este año del 24 al 31 de julio, con la Premio Princesa de Asturias Marina Abramovic, que inaugurará el evento con Las siete muertes de María Callas. La escritora Annie Ernaux, pionera de la autoficción, presentará su documental Les années Super 8, con imágenes de su archivo familiar durante los setenta, y la actriz francesa Isabelle Huppert recibirá el premio Master of Cinema. Si no se encuentra entre los afortunados asistentes del evento, al menos podrá ver alguno de los 70 títulos del festival, 65% de ellos estrenados por primera vez en España y el 13% a nivel mundial. En paralelo se han organizado una serie de conciertos que “dialogarán” con los filmes, con artistas como Varry Brava o Amaia.

Terraza del hotel Cap Rocat, en Llucmajor, Mallorca.

La performer Marina Abramović tambien lleva este verano a Mallorca Life Death Inbetween, una selección de fotografías, vídeos y documentos de sus acciones. La galería Horrach Moyà (Plaça Drassana) exhibe esta intersección de teatro, ópera y artes visuales, en la que la artista repasa su vida: de su tortuosa infancia en la antigua Yugoslavia hasta el día de hoy. Abramović se interpreta a sí misma y a su madre en esta performance en la que también participan el actor Willem Dafoe y el cantante Antony.

Si todavía no ha reservado hotel, quizás aún esté a tiempo de alojarse en el exclusivo Cap Rocat, en Llucmajor. O al menos de disfrutar de la voz de una de las sopranos del momento, la norteamericana Sondra Radvanovsky, que el 23 de julio ofrecerá allí un recital junto con la Orquestra Simfònica de les Illes Balears,en el que recorrerá con su voz arias míticas de Giacomo Puccini como O mio babbino caro o el Vissi darte.

Galería Hauser & Wirth Menorca en la isla del Rey en Mahón, Menorca.

Menorca

La mañana ideal en la isla declarada Reserva de la Biosfera puede arrancar en cualquiera de sus 119 playas y pequeñas calas. Y podría continuar con una incursión en la Galería Cayón, que hasta el 27 de agosto exhibe la obra del escultor Joel Shapiro (Nueva York, 1941) en su primera muestra en España en más de 30 años. O con una visita a Can Saura, la casa nobiliaria del siglo XVII convertida desde este año en un museo que repasa la arqueología, industria y artesanía de la ciudad.

Instalación ‘Sodade’ de Rashid Johnson en la galería Hauser & Wirth de Menorca.

Pero la visita a Menorca tiene desde 2021 una parada imprescindible: la isla del Rey en Mahón, el pequeño islote al que se llega a borde un ferri (el trayecto dura apenas 10 minutos) y que acoge a la galería de origen suizo Hauser and Wirth. Allí, hasta el 13 de noviembre, puede verse el trabajo de Rashid Johnson (Chicago, 1977), estrella del arte contemporáneo actual y uno de los artistas más influyentes de su generación. La visita se completa con un paseo por su exquisito jardín, obra del prestigioso paisajista Piet Oudolf, entre esculturas de Louise Bourgeois, Eduardo Chillida o Franz West, y una comida con sabor local en su restaurante Cantina, donde podrá comer bajo los olivos y con vistas al mar. El arquitecto Luis Laplace se ha encargado de dar una nueva vida al viejo hospital naval de la Isla del Rey que acoge la galería y todo su entorno.

Exposición del escultor Joel Shapiro en la Galería Cayón de Mahón, Menorca.

Las noches puede reservar algunas sorpresas más en Menorca. El Teatro Principal de Mahón ofrece este verano algunas de sus propuestas más apetecibles: desde la gira de despedida de Joan Manuel Serrat, que recalará allí el 17 de agosto, hasta los recitales de Estrella Morente (24) o Cristina Rosenvinge (3 de septiembre). Claro que, si quiere ver estrellas de las de verdad, sepa que está en la isla indicada: Menorca ha sido reconocida como destino turístico Starlight, que avala las cualidades de su cielo nocturno para contemplar el firmamento. Y para eso no necesita ninguna entrada.

Hotel Boutique Cristine Bedfor, Menorca.

A la hora de dormir, Menorca ha sumado en los últimos años varios establecimientos hoteleros que son en sí mismos una magnífica razón para visitar la isla y disfrutarla más allá de las playas. Cristine Bedfor es el nombre de un personaje imaginario y también del hotel boutique de cuyo interiorismo se ha encargado el decorador Lorenzo Castillo, que ha ideado una casa de huéspedes inglesa con un toque mediterráneo que merece la pena visitar. Otra fantástica opción, Torralbenc, ha convertido una finca tradicional menorquina de 77 hectáreas en un agroturismo de lujo. Si no puede alojarse allí, al menos dese el capricho de conocer su cocina, premiada como restaurante revelación por la Asociación de periodistas y escritores gastronómicos de las Baleares, y de pasear entre las esculturas que la Sala Malborough ha dispuesto en la finca.

Ibiza y Formentera

Pocos eventos más veraniegos que unas fiestas patronales. En Ibiza, las de Sant Bartomeu, la segunda festividad religiosa de la localidad, se celebran el 24 de agosto. El día puede arrancar con una visita al mercado tradicional, continuar con la Fiesta de Cartaginesos y Romanos, una recreación histórica de la rivalidad entre ambos con desembarco y un combate a base de tomates maduros, y rematar con una comida en el festival gastronómico del S’Ou, en el que los participantes están invitados a elaborar platos con el huevo como ingrediente principal. A continuación, el público puede disfrutar de los platos en la playa de S’Arenal. Por la noche, un castillo de fuegos artificiales ilumina la bahía a modo de despedida.

Una de las salas del Museo de Arte Contemporáneo de Ibiza.

Si busca un plan más tranquilo, el Museo de Arte Contemporáneo acoge todo el verano una exposición de Zush, artista esencial para entender la evolución del arte español en los 70 y 80 y cuya obra se exhibe en museos como el Pompidoude París, el MoMA  o el Guggenheim de Nueva York. El museo ibicenco muestra este verano obras que corresponden al período de 18 años que Zush residió en la isla.

 A un cuarto de hora de allí en coche, la fundación La Nave Salinas expone hasta el 28 de octubre la obra de la austríaca Eva Beresin, la primera mujer que ocupa este espacio tras las muestras dedicadas a Keith Haring, Bill Viola o Rafa Macarrón. El título de la muestra, Prácticas diarias de pecados capitales y otros disparates, le dará alguna pista sobre lo que puede encontrar. Y si sus vacaciones no comienzan hasta septiembre, apunte esta otra cita: Festival Brisa Flamenca. En su programación figuran conciertos de Isabel Fernández y Diego del Morao (viernes 9) y Niña Pastori (sábado 10 de septiembre).

Iglesia de Sant Ferran de ses Roques, en la isla de Formentera.

Si tiene la suerte de veranear en Formentera, recuerde que no todo es playa. La oferta de ocio y cultura es ajustada, pero incluye una de las actividades más placenteras del verano: cine al aire libre. Cinema a la fresca proyecta gratis 33 películas, clásicas y actuales, en tres espacios: el Jardí de ses Eres de Sant Francesc los martes, la Plaça de la Esglesia de Sant Ferran los jueves y el patio de la Casa del Poble de la Mola los viernes. En su programación películas como la surcoreana Parásitos, la versión de Dune de Denis Vileneuve y clásicos como Ninotchka de Ernst Lubitsch.

Fuente: https://elviajero.elpais.com

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